El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Newsletters de psicología

Para suscribirte al boletin Mujer&Psicología de manera gratuita hacé click acá y completá tus datos.

 

ISSN 1853-2926

Querés cambiarlo?
Publicado el martes 19 de junio de 2012 a las 22:27

 

Cambiarlo

Puede ocurrir, dijimos, que el “alma gemela” no sea lo que una esperaba.
Peeerocuando una ya lo tiene,  adornado con esmero como un arbolito de navidad y negando algunas fallas, se convirtió en una querida posesión.
Entooonces se impone una tarea ímproba: cambiarlo y no hay que retroceder, aunque nuestro amor se retobe, resista  e intente seguir siendo lo que es.

 

Freud escribió sobre una clase de tipo que elegía minas complicadas: ella estaba con otro, era media putarraca  o muy sufrida y él siempre quería salvarla de un mal marido, una mala vida, deudas, familiares siniestros, jefes insanos, etc.

Cambiarlo, en las chicas ¿será el equivalente de salvarla en los chicos? Tareas imposibles. Ellos salvan y nosotras [los] cambiamos.

Se dan duplas interesantes, las que buscan rescatistas y los que necesitan enfermeras para sus crisis. Dejo a la imaginación y conocimiento de las lectoras otras posibilidades. Pueden chiflarme alguna.

 
Una vez tomada la decisión de “enderezarlo” no hay que arrugar. En la lucha todo vale y los despelotes frecuentes aumentan para la cambiadora las chances de modificaciones sustanciales: “a río revuelto... ganancia de pescadores. Recuerda siempre, muchacha, que la paz es enemiga de cualquier reivindicación cambiaria.
 

 

Caras de orto, miradas hacia un punto fijo, silencios inopinados, suspiros o resoplidos y a esperar en la hamaca paraguaya que se fabrique el famoso “¿qué te pasa”?
Lo pronuncia como un chorlito, distraído, sin saber lo que se le viene (algunos avivados se escurren de decirlo jamás). Ahí, frote de manos, disimulo de baba y arremeter sin reparos con algún reclamo que deje bien clarito que él no es él, sino el producto de tus deseos y necesidades más profundas y con eso no se jode y tiene que comportarse, caramba!

 

Otra instancia de intentar hacerlo lo más parecido al ideal sagrado que cada quien alberga en el pecho,  son las charlas. Largas charlas. “Tenemos que hablar”. Y qué carajo estamos haciendo cuando decís eso?, hablando, ¿¿no?? Pero no, todas y todos sabemos que HABLAR, quiere decir “algo está podrido”.

Mejor de noche, hasta muy tarde, especialmente si mañana tenés parcial o un madrugón para ir a laburar. Así después se lo podrás reprochar debidamente. Hacer sentir culpa es parte del enderezamiento de los mortales.
En esta tesitura del rigor, hay quienes creen que las amenazas funcionan mejor que los premios.

 

 
Otra estrategia consiste en recabar información y usarla. Interpretar actos y dichos (los de un remoto o cercano pasado) guardarlos en un disco duro y saltar como yarará cuando la ocasión se preste.
Con cara de psicóloga decir: “lo que pasa es…” o “lo que te pasa es…” “vos siempre…”; “vos nunca…” o guruseadas por el estilo. Mentarle los celos del hermano, la madre que lo parió o el trabajo que le impide vivir a tu servicio. Se puede mechar con el día que llegó tarde dos horas o cualquier pifiada humana que no se borrará jamás cual tatuaje sobre tu alma damnificada.
 
La postura “no me gusta como es pero no quiero otro” se topa, tropieza, con seres irremediables: colgados, sin mucha memoria de todo lo que le contaste, que navegan en internet o juegan a la Playstation.
Acarrean los defectos como la estatura: camaradas amorosos u odiosos, da igual; les gusta jugar al fútbol; portan amigas de la infancia con tetas enormes  o practican deportes insufribles como la pesca. Estudian arquitectura y se encierran días en grupos mixtos para una entrega. Irreparables.

 

 Mi profesor de tango decía, si te tropezás mucho, cambiá de compañero… y si te pisa, ni te cuento.
 
Hasta la próxima!

 

 

 

 




Comentarios de este boletín: (click acá para comentar)


Escriba las dos palabras que ve en la imagen:

Micaela dijo: el jueves 21 de junio de 2012 a las 09:51
Ahhh....es genial!...peroooo si con cada nueva víctima decidieramos hacer lo mismo??? incansable tarea y por demás frustrante. Ayer hablaba con mi ex esposo y me decía..."yo te elegí así,con todo, y no te quise cambiar"....y yo me pregunto; es así realmente? ellos pueden aceptarnos como somos sin tanta vuelta? ´será una cuestión de genero que ellos pueden y nosotras no?....ppppfffff.....
Mirta Núñez (coach personal, abogada de familia y sucesiones, psicóloga social y demás yerbas) dijo: el martes 19 de junio de 2012 a las 23:19
"No me gusta como es pero no quiero cambiarlo" puede traducirse como:
"No estoy dispuesta a renunciar a los beneficios secundarios que esta mala pareja me otorga"; "No estoy dispuesta a pagar el precio de mi libertad"; "Prefiero estar de a dos aunque me sienta sola que andar sola socialmente": "Si aguanté tanto, mirá si justo me voy a separar ahora"; "Ya llegará la hora en que le haré pagar todo lo que me hizo". Y así se les va la vida.

Anterior1Siguiente

mostrando comentarios 1 a 2 de un total de 2

 

Política de privacidad: las direcciones de e-mail obtenidas a partir de una consulta por la Web o de la suscripción de nuestro Newsletter no serán jamás comercializadas ni cedidas bajo ningún concepto.

El material publicado tiene el propósito de brindar información sin que ello implique responsabilidad sobre la misma. La lectura del sitio no constituye consejo profesional ni crea relación alguna de asistencia. Quien accede a recibir voluntariamente este Newsletter acepta que toda la información del mismo, errores u omisiones en los que pueda incurrir no podrán ser utilizados como base de ningún reclamo, demanda o causa de acción legal.

Si Ud. desea publicar alguno de estos artículos, por favor solicitar autorización.

Listado de boletines:
- Tomar pastillas
- Madres suficientemente malas
- El infierno de las citas
- La crítica
- El rencor
- El miedo
- Cambiar
- La culpa se elabora
- Decir la verdad
- Contracuento
- Lo que se echó a perder
- Soltar
- Adicciones
- Tips para Comenzar
- La Felicidad
- Sabiduría
- Injusticias
- Amistad
- Autoestima
- Saber hacer
- Paciencia
- Volver a empezar
- Carnaval
- Felicidades
- Cuidados Sospechosos
- Identidad Sexual
- Comprar todo hecho
- Los Niños
- Nuevas Enfermedades
- Complejo de Evita
- Cómo quedarse sola(o) para siempre
- Celos, lloros y samaritanismos
- Futurológicas
- Balance
- La Neura
- Por qué? Por qué?
- Mandato o elección??
- Sobre el dolor
- Instantaneidad
- Querés cambiarlo?
- Conocer Gentes
- El Peso
- Cultivar el Ocio
- Gozadumbres
- Estar en Barbecho
- El Bajón
- Bajá un cambio
- Maldita Tecnología II
- Maldita Tecnología
- El amor según Holliwood
- El Silencio
- Cansa estar alerta
- Cómo manejar el dinero
- Fondo duro, trato amable
- La Alimentación
- Cuidar el cuerpo
- 4 cosas para el buen vivir
- Las Lolas
- Los Celos
- Incertidumbres
- La curiosidad
- Lo femenino
- Origen del sufrir
- El Stress
- Vivir Disociadas
- En qué invertir?
- Fin de Año
- Envejecer?
- La Fruncida
- Si te gusta, cuidalo
- Elegir un tipo particular
- Padres que envejecen
- Cuando él se aleja
- Me siento mal
- A quiénes me dirijo

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player


Ubicación:
Coronel Díaz y Cerviño (C.A.B.A.)
inicio | quién soy | artículos | el libro | boletín | literatura | redes profesionales | contacto

.:: Diseño web: Zaikoms