El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Newsletters de psicología

Para suscribirte al boletin Mujer&Psicología de manera gratuita hacé click acá y completá tus datos.

 

ISSN 1853-2926

Instantaneidad
Publicado el miercoles 18 de julio de 2012 a las 15:17

Hola! Agradezco los comentarios, pueden dejarlos en www.silviafantozzi.com.ar sección boletines o respondiendo este mail.
Tenemos una novedad grata en esa sección, ubicamos a la derecha todos los títulos publicados para ubicarlos fácilmente. Hablando de prontitud…

 

Instantaneidad


Aprendí en México que todo llega. El viernes por la tarde se tarda 2 ½ hs. desde el aeropuerto al centro y 15’ idéntico trayecto el sábado. Nadie chilla ni toca bocina ni nada.

Comida rápida, comunicación rápida, lectura veloz, bombacha ídem. Rápido alivio del dolor dicen las propagandas y algo así como “luchá y ganá contra el tránsito lento de tus tripas”. En México se promocionan antidiarreicos. Ironías aparte, la mayoría de las cosas debe conseguirse  YA. Si es rápido es bueno. Já.


Permitidme que me ría de parada: MENTIRA. Nada, absolutamente nada que valga la pena se logra en poco tiempo. Repito: nada que valga la pena se logra en poco tiempo. Un bebé sigue tardando 9 meses en asomarse por este mundo y si sucede antes podría resultar muy problemático. Un roble tarda 30 o 40 años en ponerse decente, por el contrario, un poroto (candidato al pedo) no tarda más de dos días en germinar.

El MSN, los celus y la comunicación mural (la vida en una vidriera)  nos hacen creer estar en un contacto permanentesin cortes, demoras, piquetes ni rupturas peeero, muchacha, en realidad, la distancia siempre es irreparable… y necesaria, ya sea entre células, galaxias, seres humanos u objetos. Además, tenemos experiencia de que muchos mensajes le sacan la lengua a las telefónicas y no llegan nunca.

 

El milagro de la instantaneidad que supimos conseguir, incluye la pérdida de, por lo menos, dos cosas: el proceso y el contacto.

 

Si el proceso pierde importancia el resultado se torna prepotente. Sacrificamos calidad en aras de la cantidad. Un montón de pizzas, o facturas o helados todos de distinta cara pero con el mismo sabor a nada, por ejemplo.

 

Por otro lado, privarse de ver, tocar, oler, ¿qué sustituye? perder de vista, de rozamiento, caricia, abrazo pero creer con fe absoluta en la existencia de un otro inasible, inagarrable, intocable.

Un talibán del vegetarianismo me decía, si tuvierais que matar los pollos o las vacas con sus propias manos no comeríais carne.

 

Las sopas veloces, el secador de prendas o de pelos, cualquier instrumento o método para dar alas a los pies de los urgentes, ¿modificarán lo que tarda el sol en dar su fucking  vuelta, como hace millones de años? O, que la luna casquivana y milenaria controle impasible, mareas, menstruaciones y hombres–lobo? 
La respuesta es sencilla.

 

Juro por los santos sibaritas  que se tarda muuucho menos en cocinar manjares que en esperar que llegue la comida “rápida”. Aplico idéntica idea a cualquier servicio.
Ya el sabio (me arrodillo e inclino la cabeza con veneración) Sigmund Freud avisaba sobre el apuro que se le requería al psicoanálisis, primer, único, rotundo y leeento tratamiento para las terribles enfermedades “nerviosas”. Habiendo recibido de un colega la siguiente nota: “Lo que necesitamos es un tratamiento cómodo, breve y ambulatorio de las neurosis obsesivas”; el maestro escribe: como no podía satisfacerlas me disculpé todo avergonzado, con la observación de que también los internistas se alegrarían mucho de poder hallar, para el cáncer o la tuberculosis, una terapia que reuniera tales ventajas.

 

El tiempo es un maní, decía un profesor burlándose del time is money, que hoy me sirvió para pensar.

Eso de LO QUIERO PARA AYER es cosa de hombres desquiciados que, (sin consultarnos, porque éramos analfabetas) inventaron el pito de la fábrica y el timbre de la escuela y al mismo tiempo la cárcel y el manicomio para todos aquellos incompatibles que no se sometan a los chiflidos arreantes.

Se trata de negocios, simples y “respetables” negocios ¿lo único sacrosanto en este mundo!!!?


El tiempo del mercader (ese que es dinero) nos hizo perder a las mujeres nuestra mismidad: las pausas, el rascarse, la paciencia de esperar un embarazo o un príncipe–sapo constituyen parte de nuestra propiedad y fortuna, pero debemos acelerar(nos) contra natura.
La mesada nuestra de cada día, alacenas/cocina/fregadero fue diseñada por técnicos  en la época  en que se inició la gran fabricación de autos en serie. Las amas de casa ahorrarían muchos movimientos y tiempo trabajando paradas, claro.

 

Entregarnos al ritmo de hacer con calma, sentadas, con descansos, siestas, teñidos o arreglos florales  es recuperarnos.


Casualmente, no teníamos que correr tras de nada (una pelota, por ejemplo) para jugar en la infancia.

Lleva tiempo construir. Relaciones, cuidados, crecimientos.

Una consecuencia de este desesperado intento de abreviar el trámite es sentirse permanentemente herida y en falta.

 

La lastimadura es como un lamento constante, una especie de ¿por qué a mí?, ¿por qué YO tengo que esperar? Afrenta que compartimos millones de mujeres argentinas.
Fallar es la deuda de no poder llegar: “no llego, no llego” como el conejo de Alicia. Y no, no se cumplir con los términos irracionales de una agenda para dos personas. 
La creencia de que hay que ser súperchica en lo que sea que hagas sostiene, impone, exige  que si fueras más rápida, podrías. Fast fuking life.

 

En lo macro, la cuestión de “no importa, pero que sea rápido” hubiera interferido en insignes obras: a Julieta no tuvieron tiempo de avisarle que lo de Romeo era de mentirita, ni a Antígona que la dejaban enterrar a su hermano. Si los mensajeros hubieran sido más veloces  las chicas se salvaban de suicidarse y no teníamos tragedias ni dramas. 

 

Por esa razón, pese a las presiones de mis queridas lectoras, este boletín aparece mensualmente.
Hasta la próxima!

 

 

 

 

 

 




Comentarios de este boletín: (click acá para comentar)


Escriba las dos palabras que ve en la imagen:

Lau dijo: el jueves 19 de julio de 2012 a las 00:11
Dígamelo a mí, Lic.! Mi abuela paterna -setenta y pico- me vió, a mis cinco años, tirada cuan corta era, patas para arriba descansando sobre el banco en el que, sentada a la mesa del comedor de diario, hacía los palotes de Jardín en un cuaderno -se ve que me entretenía más jugar con mi imaginación/papar moscas, que hacer de corridito tooooodos los palotes del renglón- y sentenció: "Esta nena, con esa pereza, no va a llegar a ningún lado!" Era una abuela taylorista!!! Le faltaba el cronómetro! (Juro que lo era, sí, sí...) O sea que, en mi experiencia, eso de tener que andar con un cuete en el traste no es de ahora mismito... hace 46 años ya las coronelas de la flía. se encargaban de dejarte claro que deber y placer van se-pa-ra-dí-si-mos.

Beso y... que vuelva el boletín quincenal!!!

Anterior1Siguiente

mostrando comentarios 1 a 1 de un total de 1

 

Política de privacidad: las direcciones de e-mail obtenidas a partir de una consulta por la Web o de la suscripción de nuestro Newsletter no serán jamás comercializadas ni cedidas bajo ningún concepto.

El material publicado tiene el propósito de brindar información sin que ello implique responsabilidad sobre la misma. La lectura del sitio no constituye consejo profesional ni crea relación alguna de asistencia. Quien accede a recibir voluntariamente este Newsletter acepta que toda la información del mismo, errores u omisiones en los que pueda incurrir no podrán ser utilizados como base de ningún reclamo, demanda o causa de acción legal.

Si Ud. desea publicar alguno de estos artículos, por favor solicitar autorización.

Listado de boletines:
- Tomar pastillas
- Madres suficientemente malas
- El infierno de las citas
- La crítica
- El rencor
- El miedo
- Cambiar
- La culpa se elabora
- Decir la verdad
- Contracuento
- Lo que se echó a perder
- Soltar
- Adicciones
- Tips para Comenzar
- La Felicidad
- Sabiduría
- Injusticias
- Amistad
- Autoestima
- Saber hacer
- Paciencia
- Volver a empezar
- Carnaval
- Felicidades
- Cuidados Sospechosos
- Identidad Sexual
- Comprar todo hecho
- Los Niños
- Nuevas Enfermedades
- Complejo de Evita
- Cómo quedarse sola(o) para siempre
- Celos, lloros y samaritanismos
- Futurológicas
- Balance
- La Neura
- Por qué? Por qué?
- Mandato o elección??
- Sobre el dolor
- Instantaneidad
- Querés cambiarlo?
- Conocer Gentes
- El Peso
- Cultivar el Ocio
- Gozadumbres
- Estar en Barbecho
- El Bajón
- Bajá un cambio
- Maldita Tecnología II
- Maldita Tecnología
- El amor según Holliwood
- El Silencio
- Cansa estar alerta
- Cómo manejar el dinero
- Fondo duro, trato amable
- La Alimentación
- Cuidar el cuerpo
- 4 cosas para el buen vivir
- Las Lolas
- Los Celos
- Incertidumbres
- La curiosidad
- Lo femenino
- Origen del sufrir
- El Stress
- Vivir Disociadas
- En qué invertir?
- Fin de Año
- Envejecer?
- La Fruncida
- Si te gusta, cuidalo
- Elegir un tipo particular
- Padres que envejecen
- Cuando él se aleja
- Me siento mal
- A quiénes me dirijo

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player


Ubicación:
Coronel Díaz y Cerviño (C.A.B.A.)
inicio | quién soy | artículos | el libro | boletín | literatura | redes profesionales | contacto

.:: Diseño web: Zaikoms